Debate “EL CANNABIS ¿UNA DROGA INOFENSIVA?

Fecha: 24/11/15
Lugar: Salón de actos del Palacio Cerveró, Universidad de Valencia.
A cargo del profesor Dr.D. Jose Miñarro López.  Debido al aforo limitado es necesario inscribirse a la vuelta de este mismo correo (cendobogani@valencia.es) o por teléfono: 962082006.

13ª Edición Taller de Cannabis: La prevención, su diagnóstico y el tratamiento online

Fecha: Del 11 de abril 2016 a 15 de mayo de 2016
Organiza: Asociación Española de Estudios en drogodependencias (AESED) y la Fundación Universidad –Empresa de la Universidad de Valencia. Financiado por el PNSD
Objetivos: Aprender a reconocer y actuar ante los problemas del uso del cánnabis.
Plazo de inscripción: Hasta el 30.12.2015
Más información: informacion@adeituv.es

http://av.adeituv.es/av/info/index.php?codigo=cannabis_01

XXIV JORNADA SOBRE DROGODEPENDENCIAS: “LA EDUCACIÓN EMOCIONAL EN LA PREVENCIÓN DE LAS ADICCIONES”


FECHA: 11 de noviembre del 2015
HORA: 9:30h
LUGAR: Aula Magna. Facultad de Medicina. Universitat de Valéncia


La Jornada está concebida como una actividad de información y formación dirigida a toda la población. El tema que abordaremos este año lleva como título “LA EDUCACIÓN EMOCIONAL EN LA PREVENCIÓN DE LAS ADICCIONES”.

Para cualquier información pueden contactar en el número de teléfono del PMD: 962082029 o por email: pmdsanidad@valencia.es

MÁS INFORMACIÓN

Una economista analiza la eficiencia del mercado de la droga en la Deep Web


Sólo vemos la punta del iceberg. Debajo de esa red de redes visible que todos los días visitamos con nuestros navegadores normales, en nuestros ordenadores normales, y con nuestros móviles normales, está una red mucho más profunda, más oscura y más misteriosa.

Es la Deep Web, y hace ya tiempo que se ha convertido en el recurso de quienes quieren proteger su anonimato por encima de todo. Eso, unido a la prominencia de la moneda bitcoin ha hecho que el tráfico de drogas haya sufrido una transformación. Una que una economista acaba de intentar analizar.

Allison Schrager escribe en Quartz la historia de cómo conoció a un traficante al que el descubrimiento de la Deep Web y el uso de la moneda bitcoin le había abierto todo un mundo de posibilidades. El ejemplo que todos tenemos en mente es el de Silk Road, ese mercado alternativo que acabó siendo cerrado tras las investigaciones de las agencias de inteligencia de EE.UU.

Por supuesto, no sería el último en aprovechar esas nuevas herramientas: otros muchos aprovecharon dichas alternativas para ofrecer un catálogo de productos que de otro modo serían mucho más complejos de conseguir.

En su investigación esta economista explica cómo el navegador Tor es referente absoluto a la hora de adentrarse en una web que comienza a haber una sorprendente organización de productos de lo más curiosos.

El proceso de compra es relativamente sencillo y está relativamente protegido de curiosos gracias a la criptomoneda virtual, pero los problemas aparecen cuando hay que llevar la mercancía. Ahí, explicaba uno de los que se encargan de transportar la droga -por ejemplo- hay todo un proceso de elección del punto de envío -una casa en la que no viva nadie, pero que no sea propiedad de un banco- y su vigilancia

Lo curioso del caso es que la economista afirma que "como muchos bienes ilegales, el mercado de las drogas no funciona de forma eficiente. Hay grandes disparidades entre los precios, y un gramo en UK cuesta 63 dólares, mientras que en Suecia cuesta 130 dólares". La causa: la asimetría de la información, algo que la Deep Web (a la que también llama Dark Web) sí ofrece a través de calificaciones de productos y vendedores.

Esta experta cree que estas transacciones segmentarán el mercado, algo similar a lo que ocurrió con la prostitución. A través de Internet muchas prostitutas ya no trabajaban para otros, sino que se montaban sus propios negocios online. Aún así el mercado está en plena ebullición, y todo apunta a que incluso "cualquier yonki podría acabar usando la web, y tu vecino podría ser el responsable de un cárter de la droga cualquier día".

Fuente: Xataka


Automovilistas Europeos Asociados (AEA) apoyan una sentencia del Tribunal de Justicia de la UE que avala la exigencia de certificados médicos a conductores condenados por consumo de alcohol o drogas que acrediten "estar limpios" durante un año.

La asociación de conductores se hace eco del caso de una conductora austríaca que fue multada cerca de la frontera alemana con 590,80 euros y la suspensión de su permiso de conducir durante un mes por circular bajo la influencia del cannabis.

Las autoridades alemanas también le informaron de que para volver a conducir por Alemania tenía que aportar un informe médico psicológico que acreditara que durante al menos un año se había abstenido de consumir cualquier tipo de estupefaciente, explica la asociación en una nota de prensa.

Como su permiso estaba expedido en Austria y las autoridades de tráfico de su país sí la consideraban apta para conducir, la conductora recurrió ante un tribunal alemán, el cual elevó la cuestión ante el Tribunal de Justicia de la UE para que determinara si la exigencia germana es contraria a la normativa europea.

La legislación comunitaria obliga al reconocimiento recíproco de los permisos de conducir expedidos en cualquier país miembro.

El Tribunal de Justicia de la UE ha dictado una sentencia que avala la decisión de Alemania de no reconocer la validez de un permiso expedido en otro país miembro a aquellos conductores condenados por circular bajo la influencia de las drogas en tanto no acrediten mediante un informe médico que "están limpios de sustancias estupefacientes".

Lo único que exige el tribunal europeo es que la medida tenga un plazo de caducidad determinado (en el caso de Alemania es de cinco años).

Para AEA esta sentencia abre la puerta a que otros países de la Unión Europea puedan seguir el ejemplo de Alemania que, además de sancionar a los conductores ebrios o drogados, exige certificados médicos que acrediten no haber consumido alcohol o drogas durante un periodo determinado de tiempo para recuperar el derecho a conducir.

Asimismo, ha recordado que el actual Reglamento General de Conductores español contempla la posibilidad de exigir dictámenes de psiquiatras o psicólogos que acrediten periodos demostrados de abstinencia a aquellos conductores con antecedentes de dependencia o abuso al alcohol o a las drogas.

Según AEA, si España decidiera imitar a Alemania, los cerca de 50.000 conductores que cada año son condenados por conducir bajo la influencia de alcohol o drogas tendrían que someterse a revisiones medicas o programas de deshabituación para acreditar que "están limpios de sustancias" si quisieran recuperar su derecho a conducir

Fuente: El Mundo