EL ADOLESCENTE Y SU FAMILIA




Dentro de los procesos de interacción en el seno familiar, ocupan una parte fundamental aquellos que tienen por objetivo socializar a los hijos en un determinado sistema de valores, normas y creencias; es decir, la familia es en sí misma un proceso de socialización. Es, además, un conjunto de relaciones, una forma de vivir juntos y de satisfacer necesidades emocionales mediante la interacción de sus miembros, que junto con el amor, el odio, la diversión y la violencia, constituye un entorno emocional en el que cada individuo asimila y aprende las habilidades que determinaran su interacción con otros en el mundo que les rodea.
Y es, en este laboratorio familiar, donde los hijos experimentan y viven su adolescencia. Es en esta etapa, donde emergen nuevas situaciones vitales -cambios físicos, expansión del horizonte cognitivo, responsabilidades y demandas no presentes en estadios anteriores- que imponen al adolescente una reorganización de su autocencepto. Una de las principales necesidades que se presentan durante la adolescencia es el desarrollo de la autoestima, o el valor que el adolescente da al conocimiento que tiene de sí mismo; “el adolescente busca una imagen que no conoce en un mundo que apenas comprende, con un cuerpo que está descubriendo”. Ciertamente, el grupo de iguales en este periodo, forma otro de los pilares más importantes y significativos, siendo este un nuevo escenario social, en el que desarrollarse puede llegar a suponer un aumento de conflictos en su círculo familiar. Un conflicto que se ha explicado en diferentes términos, algunos de ellos son:


-Búsqueda de mayor autonomía e independencia.
-Etapa del desarrollo en el adolescente en la que predomina la mirada del hacia dentro y no hacia fuera.
-Como una progresiva interiorización de restricciones.
-Un rechazo del adolescente de los dictados y valores parentales en favor del grupo de iguales.


Esto son sólo algunos de los miles de esbozos que se podrían hacer para dar explicación y empezar a comprender el comportamiento del adolescente. Pero cualesquiera que sea la explicación por la que se opte, lo cierto es que durante la adolescencia las relaciones paterno-filiales varían significativamente, y con frecuencia entran en conflicto. En este sentido, debemos tener presente que el adolescente está pasando por un proceso de metamorfosis donde intenta explorar, conocer y adaptarse al entorno, tarea nada fácil, dicho sea de paso. La familia, es un pilar en este proceso de cambio, que también debe aprender a cambiar con sus hijos, adaptarse a sus realidades y necesidades y aceptar la responsabilidad y la capacidad que como ente socializador posee.


Majo Revert Ordóñez
Trabajadora social Fundación Aepa.




Alguna de la bibliografía que ayudará a entender y profundizar en la temática planteada podría ser la siguiente, entre otra;
-BERTRAN,M(1985). Educar a la familia de hoy. Bilbao:mensajero
-CLARK,A.,CLEMENS,H.Y BEAN,R(1998) Cómo desarrollar la autoestima en los adolescents. Madrid;Debate.
- CLEMENS,H.Y BEAN,R(1998) Cómo enseñar a sus hijos a ser responsables. . Madrid;Debate.

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